martes, 19 de noviembre de 2013

No es tan complejo


Puede que al cortar algo por la mitad, parezca que esas dos mitades nunca puedan volver a formar un todo. Es cierto que si divides un globo, sus partes no pueden volver a constituirlo, al menos, aparentemente. Pero eso es un ejemplo aislado. ¿Qué pasa con las estrellas de mar, a las que les vuelven a crecer los brazos cuando se cortan? ¿Y con las colas de los lagartos? ¿Qué pasa con todo eso? Sí, puede que haya cosas que una vez rotas, no se puedan arreglar, pero el universo está lleno de posibilidades.

¿Quieres hacer que las dos mitades de un globo vuelvan a estar unidas? Cóselas. Pégalas. Grápalas. Átalas. Puede que se note la marca, que ya no encajen de la misma manera, pero la vida se trata de eso. De volver a intentar unir aquello que nos importa, aunque queda cicatriz. Cicatrices que reflejan las batallas que hemos librado, las causas que hemos defendido.

¿Y que cómo vas a comprender o conocer del todo a una persona si no eres capaz de entender una simple piedra? Ahí está la clave: no puedes. Y, realmente, no importa. ¿Aunque no puedas comprender una flor, vas a dejar de sentir su aroma? ¿Vas a renunciar de disfrutar de contemplar un atardecer por no entender exactamente qué es lo que está ocurriendo, por qué sucede, de saber, perfectamente, el porqué?

Se trata de eso, de disfrutar, de querer más allá de toda lógica posible. De renunciar, en parte, a comprender a una persona totalmente, ganando así, la oportunidad de deleitarse con ella.

sábado, 26 de octubre de 2013

Efecto Narnia

Esto va dedicado a todas aquellas personas que prometieron que siempre estarían ahí para ti, que no dejarían que nada nos separara, y se fueron a Narnia.

¿Narnia? Sí, efectivamente. Yo creo firmemente que el Sr Tumnus se siente tan solo desde que Lucy se fue, que busca compañía más allá de las fronteras de su propio mundo. Para ello, rastrea a personas aparentemente aleatorias, personas que, cuando acuden a su llamada, dejan demasiadas cosas tras su estela. Personas que acuden como marineros a los más cautivadores cantos de sirenas. Una vez allí, el Fauno, mediante artimañas, tretas y triquiñuelas, logra que se queden a vivir con él. Que nunca abandonen un mundo donde los animales hablan, hay duendes, elfos, centauros y monarcas leales y justos. Un lugar donde todo es posible.

O eso es lo que a mí me gusta creer. Principalmente porque la otra opción deja bastante que desear. Bipolaridad, cambios repentinos de ambiente, estupidez, y demás síntomas de trastornos psicológicos.

Amigos de la infancia a los que dejaste de ver de la noche a la mañana. Personas que “se enamoraron perdidamente”, encontrando su mundo ideal con una persona que es todo su mundo sin que nadie más pueda entrar en él. Scouters que desaparecieron sin dar una mísera explicación. Amigos que, por mucho que quieras quedar con ellos, se empeñan en buscar excusas baratas para no hacerlo. Otros que se mudaron y nunca volviste a ver, dado que, aunque sí se molestaron en hacer nuevos amigos, no lo hicieron para conservar los antiguos. Personas que antepusieron su vida laboral a todo lo demás. Gente que se echó tanta mierda encima que ya ni si quiera eran capaces de ver todas las personas a las que le importaban.

No obstante, hay otro tipo de “secuestro fáunico”: EL PASE VIP DE NARNIA. Esto consiste en lo siguiente: Las personas que lo poseen, tienen la capacidad para viajar entre ambos mundos, aparentemente sin consecuencias. De vez en cuando pueden escapar del influjo del Fauno y vuelven a nuestro planeta, de visita, a echar un vistazo y comprobar cómo van las cosas en su ausencia. Y al acabar un período bastante corto de tiempo (al menos, para los terrícolas), regresan a los brazos de su captor. A veces, en muy contadas ocasiones, también ocurre al revés. Vives en la Tierra, pero te vas de excursión alguna vez a Narnia.

Muy pocos consiguen escapar del hechizo de esta criatura, pero algún caso se ha dado. Esas personas a las que hace años y años que no ves por alguna de las circunstancias previamente nombradas, y vuelve de repente a tu vida, volviendo a formar parte de ella como antaño. Puede que más. Aunque suele pasar por una vuelta a la normalidad de los hechos fatídicos que lo inclinaron a llegar a la tierra gobernada por un gran león mágico.


En fin…  yo creo que esto no puede seguir pasando. Yo digo: STOP SECUESTROS. ¿Que qué voy a hacer al respecto? ¿No está claro? Darles una razón, algo más de lo que el Fauno puede ofrecerles en su mundo de fantasía. Porque, si queremos, podemos tener todos los mundos en este. Siempre y cuando logremos que las personas que creen en la magia no huyan a un lugar donde estén demasiado lejos como para poder convertir esta realidad en algo más.

jueves, 10 de octubre de 2013

Diario de una existencia consciente I.

Con el tiempo se observa el movimiento, el movimiento de las cosas, de las ideas y de las personas. 
Con argumentos tratamos de explicar que había detrás de ese tiempo, de su movimiento, para unos tan lento y para otos fugaz
En tu mente te vez capaz, capaz de reordenar las palabras mágicas que debería habe detrás de cada idea capaz de apoyar ese argumento con el que intentas explicar ese movimiento que el tiempo dejo atrás.
Una vez pasado y sin posibilidad de ser observado el movimiento pasa a ser un hecho en el tiempo, algo que no cambia algo inexplicable. Fue quizás un momento dentro de ese tiempo que no es igual que el de ahora pues no hay movimiento que se produzca al pasar el tiempo, nunca hubo argumento para explicar el tiempo, esa idea es un invento que simplifica lo abstracto para dejarnos contentos.
Decimos: "Ha pasado esto".Pero ¿qué es "pasado"? Si no sabes cuando paso ni como ¿de qué nos sirve el "esto"?
La historia y los recuerdos no son más que un invento, un invento bueno, una forma de analizar los hechos a lo largo del tiempo y de tratar de en el presenta en que se lean no deba de preocupar de si hay movimiento pues refleja la historia cosas que no existen, cosas que quizás existieron y entre ellas también la verdad de cómo y cuándo sucedieron.
No me gusta el tiempo ni tener que explicar que es el movimiento, todos lo sabemos lo vivimos a cada momento es tan natural y sencillo como lo es respirar, pero mucho más. Existir es eso, ver pasar el tiempo haciendo tu movimiento.



sábado, 21 de septiembre de 2013

El humor

Meditando sobre la risa no he podido darme cuenta de porqué haycosas que la producen en mi cabeza, pero en todo caso me he dado cuenta de que aquellas que me hacen gracia tiene algo en común.
No hablo de sonrisas, hablo de la risa. No entiendo bien de que va ni como sale o si bien como dice Patrick Rothfuss sale del mismo sitio que el llanto. Creo que realmente este mismo autor tenía razón en parte al decir otra cosa sobre lo que son las bromas y las cosas graciosas, en "Crónica de un asesino de reyes" el protagonista toma un veneno alquímico que inhibe los canales conductuales. En resumen, no sabe como comportarse en qué situación porque sus patrones de conducta están eliminados. Ha partir de esto el personaje no puede hacer algo que le parezca gracioso, le es imposible porqué el humor de basa en las transgresiones de lo normal en la sociedad. Por ejemplo, el humor negro, es un ejemplo extremo pero lo refleja en todo su esplendor.
Un chiste de humor negro podría ser: "¿Cuántos niños hacen falta para pintar una pared de rojo? Depende de la fuerza con la que los lances."
Aunque raye y supere lo que llamamos comúnmente lo macabro, a mí me hizo gracia. Jamás me plantearía algo así es una aberración una estupidez, es un chiste de humor negro. Me hizo gracia porque no me habría imaginado la respuesta por nada, rompe con todo lo que me han enseñado y ahí reside el humor.
Se aproxima mucho a la idea que me he formado de la risa pero yo he intentado ir un poco más allá.
La ironía también es graciosa, pero no es algo raro o que contradiga las normas d ela sociedad, es un recurso normal y corriente del lenguaje. Y entonces porqué hará gracia me pregunté.
Tiempo más tarde y con horas de introspección cada vez que me encuentro sólo y encuentro un caso de algo que me haga gracia y no sepa decir el porqué he llegado a una conclusión.
Es la contraposición.
La base del humor, la base de las cosas que nos hacen gracia, de ahí viene nuestra risa. Esas ganas de soltar carcajadas son producidas por una fuerte ruptura de algo que tienes en la mente, un sentimiento, una idea, una regla, una percepción de la moral, una faceta que le has asignado a la personalidad de alguien... Todo eso y más es los que produce el efecto del humor, es una forma de atender a las contraposiciones con las que nos encontramos.
Por último, me di cuenta de que de igual modo pasa con la tristeza, son sólo contradicciones a nuestros deseos o situaciones que nos afectan directamente. Curiosamente es tal y como había dicho Rothfuss, el llanto y la risa provienen del mismo sitio.

sábado, 24 de agosto de 2013

Retrato de una película de miedo de una familia en una casa MARDITA


La familia llega a la casa, que, estará en medio de la puta nada, rectifico, estará en la goma de las bragas de la garrapata que le chupa el culo a la nada, y cerca de un lago (probablemente). Llegan huyendo de los fantasmas de su pasado y tratando de empezar una vida nueva.
El adolescente de turno no está contento, dado que no hay internet (o casi, o puede que poca cobertura) y está lejos de sus amigos.
El niño pequeño probablemente será poseído por el demonio o algo así.
Los padres creen que eso es lo mejor para ellos, sobre todo la madre. Siempre es culpa de la madre que se vayan al culo del mundo.
Llegan y la casa es oscura y tiene mucho polvo
De hecho, es taaaaaaan oscura, que cuando encienden la luz, también se ve oscura.
La limpian y adecentan, y mientras están en ello desubren sombras raras, siluetas, algún niño corriendo por detrás fuera de plano, bombillas que no sirven de nada, porque de hecho, la casa es muy oscura. Te van dando pistas de que la casa está embrujada, para que te vayas acojonando lentamente, aunque será tan tremendamente previsible que.... fiu.
Llegados a este punto de la historia, la familia se acojona y se reúnen todos en el salón o comedor, para tratar de averiguar qué demonios está pasando.
Ahí es cuando uno de ellos, previsiblemnete el hijo adolescente, recuerda o busca en internet que en esa casa murieron no sé cuántas personas por algún tipo de cosa. O que está construida sobre un cementerio. O que sufrió una maldición allá por los años cincuenta. Entonces, una vez se dan cuenta de que lo que pasa en la casa es real, deciden llamar a unos expertos para corroborar que no están locos.
Porque no es más fácil abandonar la casa y regresar a la ciudad, retomar sus vidas de hace... ¿mes y medio? No. Es más fácil enfrentarse a una jauría de seres del inframundo que tratan de acabar con sus vidas.
Que para eso son americanos, coño.
Bien, entonces llegan los expertos.
Invariablemente, son dos, o tres tíos, muy frikis, por cierto.
Uno de ellos será gordo y llevará gorra.
Otro gafas de pasta
Y habrá otro que será el que se dirija a la familia. Ese será el menos raro de todos.
La familia les cuenta el problema, ellos se miran entre sí y asienten, y luego ponen en toda la casa micros y chismes y montan un búnker con discos de vinilo y cosas que giran y lucecitas. Y uno de ellos tiene cascos grandes puestos.
Reúnen a toda la familia en el búnker y se empiezan a escuchar sonidos como intentando sintonizar una radio:
farfihñidruhñeruhgersiarfhdiñrghaegrasgadrñg
Entre esas psicofonías se empiezan a entender algunas palabras rollo: "voy a matarte" o "te voy a destruir" o "sangre, huelo sangre" o algún nombre propio tipo Susan o Megan.
Los expertos se miran, acojonados, la familia se junta más, la mujer le agarra la mano a su marido, asiente con la cabeza, y le dice: "Te lo dije, Jerry, te dije que era real", a lo que él, padre de familia contesta: "No te preocupes, Karen, saldremos de esta".
Los expertos desmontan el chiringuito, y se van, diciéndoles que pronto tendrán noticias suyas
(MENTIIIIIIRA!!!)
La familia se queda un poco hecha polvo, pero siguen cenando a las 8, invariablemente. Entre los padres sueltan algún discurso rollo: "No os preocupéis, todo va a salir bien, saldremos de esta si conseguimos mantenernos firmes y juntos."
En algún momento de esa noche (o puede que de la siguiente), el niño pequeño, rubio, y con tirabuzones, desaparece. Y los padres solo encuentran una huella o mancha de algo que parece sangre en la habitación, en el techo, o un rastro como de manos ensangrentadas por el suelo desde la cama a la puerta o a la ventana (preferiblemente la primera)
Cogen una linterna de un tamaño descomunal, y van así, en pijama y linterna (porque como ya hemos dicho antes, la iluminación es una puta mierda) a buscar a su querido hijo (al que no le an hecho puto caso en toda la peli).
Buscan y buscan, y se acaban separando, y una vez separados, los monstruos, fantasmas, espíritus, bichos, hologramas, demonios del inframundo (o submundo), zombies y demás seres típicamente elegidos para este tipo de película, se ciernen sobre ellos.
Hay gritos, lucha, una mano de muerto saliendo por debajo de la cama, que trata de coger un pie de alguno de los protas, una mano que sale del cajón, reflejos en espejos de alguna muerta, cuchillos de cocina que parecen de carnicero (¿alguien tienes alguno de esos en su casa?, porque yo no, precisamente) y.... lo más importante....
UNA ILUMINACIÓN PÉSIMA
Más gritos, y escenas desagradables, la madre gritando algo en plan: "No conseguirás separarme de mis hijos!!" Hace algún combo y derrota algún bicho pertinente.
De repente, se hace el silencio y solo se escucha el niño pequeño gritando, llamando a su madre desde algún punto del sótano, invariablemente. (o a lo mejor desde el desván).
Todos van para allá, y .....
Más bichos y zombies
*Nota: bicho: dícese de ser animado que trata de cargarse a la familia, no necesariamente tiene que ser un insecto o artrópodo.
Gritos, poca luz, pelea
Pasa algo rollo la daga de luz, la espada de la verdad o algo así, y se cargan a los bichos, sacan al niño.
Se ve cómo amanece sobre el campo, con la bandera estadounidense de fondo, ondeando al viento, sobre un cielo azul claro. Empieza un nuevo día, una nueva vida
La familia está abrazada en el salón, feliz, porque han logrado superar los obstáculos que los caminos inescrutables del Señor les ha encomendado.
Y ya, justito antes de los créditos, se ve cómo uno de los bichos, una mano, tal vez, o puede que un reflejo, aparece en la casa, haciendo que te plantees si puede que no hayan acabado del todo con la lucha por la supervivencia.

lunes, 5 de agosto de 2013

Seamos Visionarios


No sueñes lo que vives. Vive tus sueños. Hazlos realidad, porque los sueños solo existen para volverse reales. Son la puerta a todos los mundos que quedan por descubrir, por conocer, por hacerlos nuestros. Esa puerta, que a veces no es más que un manto de humo, una cortina de niebla, que trata de velar nuestros ojos, haciendo que en lo que realmente creemos, lo que queremos para nosotros, no parezca más que una ilusión, algo inalcanzable, imposible.

Te dirán que estás loco, que no puedes, que solo son sueños y que tratar de hacerlos reales denota algún tipo de trastorno psicológico. Que no lo conseguirás, que lo perderás todo por algo que nunca será real, que no pierdas tu vida persiguiendo quimeras, volutas de humo. Te pondrán la zancadilla una y otra y otra vez, tratando de que desistas, dado que ellos dejaron de soñar hace mucho tiempo, y no recuerdan la magnífica sensación cuando los sueños se vuelven realidad.

Julio Verne soñaba con que el hombre llegaría a la Luna, y lo catalogaron como un escritor de ciencia-ficción. Orvile y Wilbur Wright creían que el hombre podría llegar a volar, y los tacharon de locos. A Galileo Galilei estuvieron a punto de ejecutarlo por afirmar que la Tierra giraba en torno a Sol y no era el centro del Universo. Vincent Van Gogh tan solo vendió un cuadro durante su vida. Walt Disney fue despedido de un periódico porque le faltaba imaginación y no tenía buenas ideas. Rechazado por el equipo de baloncesto de su escuela, fallado más de 9.000 tiros, y perdido 300 partidos: Michael Jordan. Albert Einstein no habló hasta que tenía cuatro años y no aprendió a leer hasta los siete, sus maestros y padres pensaron que era deficiente mental, lento y antisocial. Steven Spielberg fue rechazado de la Universidad de California del Sur de Teatro, Cine y Televisión en tres ocasiones. Los maestros, dijeron que era demasiado estúpido para aprender cualquier cosa y fue despedido de sus primeros dos puestos de trabajo para no ser lo suficientemente productivo: Thomas Edison. “Muchacho, naciste para manejar un camión, jamás podrás cantar”, le dijeron a Elvis Presley.

Todos ellos fueron llamados locos o soñadores en su época, hasta que el tiempo y la Historia les ha acabado por dar la razón. Ahora les designa como visionarios, personas que supieron ver más allá de lo que la sociedad les dejó, de poder proyectar su visión más lejos de lo que se esperaba de ellos. Seamos visionarios, pues.

Porque si tienes el valor y la locura suficiente para creer en ellos, para perseguir los sueños más allá de toda razón, de toda posibilidad, puede que llegues a atravesar todas esas puertas, de internarte de lleno en lo que antaño te dijeron que nunca podrías alcanzar.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Dormir muriendo.

Ya no tiene que ver con como vivir o morir. Ahora es solo el cómo hacerlo.
Eso es lo que llena mi mente en los momentos de silencio interior provocados por pausas de vacíos existenciales, a su vez provocados por tonterías tales como haber acabado un libro o decir mal una palabra muy simple.
Me atormenta morir, la idea de muerte, el dejar de existir, no tener consciencia del mundo; no oler, no sentir, no poder ver con mis propios ojos y abandonarte a la negrura infinita que hace la nada tal y como nos es imposible imaginarla.
Con esto he pensado, el la libertad tan grande que tenemos en realidad al vivir, todo esta limitado, es cierto, pero que no tanto como creemos, también es cierto. Tú te pones tu propio límite, tu barrera cultural que mantienes en tu mente no sabes cómo o porqué, tu odio a diferentes términos solamente por tenerlos fijos así, tu miedo al miedo mismo y a tus propias locuras. Eres libre de hacer lo que quieras con lo que tienes y tienes mucho.
Más claro, puedes hacer todo lo que te propongas y locuras impensables siempre que no estén limitadas por pura física. Y aún así, no las haces.
El porqué, muy sencillo. Aquel mundo en el que te sientes rey o reina, allá cada cual, pues no es tuyo.
Tu mente no te pertenece, has conseguido tu solito, a lo largo de tu vida, que no te haga caso. Lo has hecho ahora ademas de pensar en cosas sin sentido piensas que estas no tienen sentido y con ello no haces nada tampoco. Pues así es como hemos perdido la gran batalla de nuestra era, la batalla contra nosotros mismos.
No todos son tan libres como el que puede pensar con claridad, los que estén a tiempo, hacedlo por favor.
No necesitamos más cabezas inertes que no son mas que moldes para pelucas, necesitamos de tí, de tu verdadero tú, de lo que llaman los psicólogos ego, esa cosa que se quiere más a sí misma que al resto y que aún así se da cuenta de lo que vale el resto. 
Y este es el modo en el que realmente creo que se vive, pero que sabré yo, preso de mis propias cadenas y consciente de ellas, gracias doy a que mi mordaza no me impida escribir palabras.
Luego he pensado, si esto es vivir, si yo intento vivir y si yo vivo, ¿qué es estar muerto?
Piénsalo lector, la muerte ¿qué es?
Es aquel estado donde no se controla lo que se piensa, donde no se tiene conciencia, oséa que ya no solo no lo controlas, además, no existes tu en ese estado, es cuando no dejas nada y no sientes nada.
Tras mucho meditar y tener miedo a ello me he dado cuenta de que no se le debe tener un miedo tan obsceno y exagerado, no es algo que pueda llegar a ser morboso si quiera, no tienes tiempo de pensarlo porque es cercano a ti desde que naces hasta que no te vuelves a despertar.
Todos los días cuándo vas a dormir abandonas tu consciencia.
Dejas de existir.
Desconectas tu mente y todo lo que conforma tu propio "yo".
¿no es eso morir?
Ya no te importa porque vives con ello, mal hecho, es lo mismo pero con la certeza de que si ignoras el hecho de que podrías no despertarte te dará igual y dirás que si tienes conciencia y que sueñas y que tu mente sigue activa y etc
En el fondo, sabemos que no.

viernes, 3 de mayo de 2013

Conquistar el mundo a base de Sangre y Fuego


Momentos en los que lo único que te apetece es montarte sobre tu dragón, látigo en mano, y conquistar el mundo a base de sangre y fuego. Dejarlo todo devastado, y contemplar, con orgullo, el mundo envuelto en llamas, mientras se reflejan, centelleantes, en unos ojos que ya no miran a su alrededor con el encanto con el que antaño solían hacerlo. Unos ojos que, cada vez ven menos de la magia que los rodean. Una magia que se debilita cada día que pasa, pero que con el resurgir de los dragones, parece que le queda un poco más de tiempo.

Es verdad aquello que dicen de que si te caes siete veces, debes levantarte ocho. El problema, es que nunca son solo siete. Con suerte, solo te caerás unas siete veces al día. Con suerte. Por mucho que te empeñes en levantarte una y otra vez, por mucho que le plantes una sonrisa a cada dificultad que aparece, siempre viene otra más. Y luego otra. Y otra. Si caigo, me levanto y me vuelvo a caer ¿para qué levantarme una segunda vez? ¿para volver a caerme? Si bien cada caída es diferente a la anterior, cada vez que me pongo en pie también es distinta. No obstante, se me están empezando a gastar maneras de levantarme.

También dicen que cuando veas que el mundo está envuelto en sombras, debes darte la vuelta y mirar al sol de frente. De esta manera solo conseguiré cegarme y escandilarme, aún más de lo que ya lo estoy. Cuando digo que quiero fulgores de estrellas, no me refiero precisamente a eso. No quiero puntitos de color indefinido que nublan la visión, ni repentinos fogonazos que en lugar de alumbrar, solo ensombrecen el camino por el que se supone que llegaré a mi destino, sea cual sea. Un camino al que se empeñan en poner trabas y más trabas. Un sendero, a veces oculto, que últimamente parece que se empeña en dar vueltas y más vueltas en círculos.

Duele decirlo, pero efectivamente, la vida es palo tras palo, tras palo, tras golpe de remo, tras palo, tras patada en el estómago, tras palo, tras troncazo en el oído… Contra los palos no tengo nada, de hecho, cuantos más mejor ¡palos gratis! Pero llega un momento en el que te cansas de tanta decepción y desilusión. De seguir esperando que la gente no sea tan ruin, deshonesta, irresponsable. Que no traten de sacar provecho de ti. Que seas algo más para ello que un simple peón en una partida de ajedrez que creen que dirigen. Sí, lo sé, mejor espero sentada y leyendo un libro. Un buen libro, que la cosa va para rato.

¿Y ya está? ¿Esto es todo? ¿No hay nada más? ¿Nada por lo que merezca la pena luchar, tratar de cambiar las cosas? Necesito algo más. Necesito un motivo para poder continuar por este tortuoso camino al que llaman vida. Una razón por la cual levantarme miles y millones de veces. Una razón que haga que nunca se me borre la sonrisa de los labios.

De momento, dado que no quiero deslumbrarme, seguiré yendo por la sombrita, se distinguen mejor los matices, y no hace un calor que provoca que se derritan las ideas. Seguiré por la sombrita, ahí solo pasan cosas buenas…

lunes, 15 de abril de 2013

A la sombra.


A la luz de la luna la noche se ve seria, son sus luces blancas y brillantes en el firmamento, las mismas luces que cuando no las tapa que nos quitan el aliento.
¿Que es la noche?
No es la antítesis del día, no es algo malo y lleno de fechorías, es una entidad propia una entidad perteneciente al "día" en la que este muestra otra personalidad.
La noche es como las personas fuerte e inteligente a veces, así como tímida y torpe otras. La noche es blanca. La noche es negra. Más no es gris, el gris es algo triste y que anuncia que alguna alegría se debe haber acabado, o qué el reino de la tristeza con este color ha comenzado.
En la sombra siempre pasan cosas buenas, el problema es la gente que le tiene miedo a estas, y por ende, tienen miedo a la gran sombra que proyecta nuestro mundo. Nuestra noche, nuestra sombra.
No hay nada como una sombra cuando hace mucho sol. ¿No? Bueno eso solo es realmente cuando el sol brilla mucho, cuando el sol está esplendoroso alla en lo alto brillando sin rival que se le compare.
Cuanto mayor es el sol, la alegría y la euforia, mayor es lo que proyecta, la sombra, la ausencia de alegría y la decepción.
Si ya lo dijo Newton, “por cada fuerza que actúa sobre un cuerpo, este realiza una fuerza de igual intensidad, pero de sentido contrario “
No importa ser feliz de vez en cuando, pero todo tiene un equilibrio, un toma y daca, un intercambio de golpes.
N todo puede ser malo tampoco, pero por cada hazaña épica que puedas contar de tu vida, una deshonrosa o que te de vergüenza te podrías estar callando. Tampoco tiene porqué ser así siempre, vamos a ver, si no quieres aceptar que es así no lo hagas pero mi observación hasta ahora es esa. Si cambia o si observo que no es como te he dicho, te mantendré informado, tranquilo o te olvidaré por el camino, porque si ves la luz que da el escrito que tienes ante ti, deberás entender la sombra en la que se debe de hallar el que lo lea y lo entienda.
Puede que por cada sombra haya una luz, pero a la sombra también se esta bien, si hace frío, ponte algo de abrigo, si te sientes solo, busca compañía, si llueve, aprende a bailar bajo la lluvia.
No es tan malo estar a la sombra si sabes cómo, no te desesperes fácil, ve por la sombrita, ahí solo pasa cosas buenas.




jueves, 11 de abril de 2013

¿Por qué te empeñas en no ser feliz?


Amas lo que destruyes y destruyes lo que amas. Por mucho que no quieras herir, parece que es lo único que consigues cuando se trata de ti.

Estás en una unidad que no te llena, que hasta ti mismo te da pena. No puedes ofrecerles todo lo que quieres, y mucho menos ellos te darán lo que te mereces. Tus amistades descuidas y a veces parece que usaras cuerda-huida. Aunque ellos lo darían todo por ti. Aunque lo único que quieren es que seas feliz. Y tratas de prolongar al máximo una historia que hace tiempo que dejó de ser de amor. Una historia, que a día de hoy solo te aporta sufrimiento y dolor.

Sigues empeñándote en ponerte barreras y ataduras. Aunque solo acaben proporcionándote grandes dosis de amargura. Sigues colocándote más cadenas cada día que pasa. Miras a tu alrededor, pero no ves que todo es una farsa. Te enjaulas y te encarcelas tú mismo con cada mala decisión. No ves que el tiempo sigue pasando, sin importar cuál sea el reloj.

¿A qué viene todo esto? ¿Qué necesidad hay de pasarlo mal? ¿Por qué dejas pasar las oportunidades que sabes que no volverán? Déjate de tonterías y empieza a disfrutar. No ganas nada con esta actitud. ¿Qué pretendes? ¿Empezar a vivir cuando llegues a la senectud? ¿Por qué te rindes antes de empezar a jugar? Inténtalo, puede que al final no todo acabe tan mal.

Tienes ante ti un mundo entero lleno de posibilidades, tan solo empieza a vivir, tan solo da un paso adelante. Tienes el mundo a tus pies, es una pena que no lo quieras ver. Puedes hacer lo que te propongas, siempre y cuando no te pueda la congoja. Viaja alrededor del mundo, camina por senderos que se encuentran ocultos. Escribe libros, deja que tu imaginación vuele por un universo infinito. Vive aventuras, vente con nosotros, deja que de una vez por todas te invada la locura. Encuentra a alguien que te quiera de verdad, alguien con quien deleitarse, alguien a quien amar. No te conformes con menos, no vale la pena, encuentra a alguien que llene tu mundo con fulgores de estrellas.

Puedes hacer todo eso y mucho más, solo cierra los ojos, solo déjate llevar. Empieza poco a poco a soltar lastre, respira hondo, deja que la magia te arrastre. Deja que te lleve donde los árboles cantan, donde el campo es más verde y las flores bailan. Imprégnate de la magia del ambiente, enséñale al mundo una sonrisa hecha de blancos dientes. Nada es tan gris como aparenta, Gandalf acabó siendo el Blanco, aunque nunca colgó del todo su capa color argenta.


Tú tienes la llave de todas esas puertas, esas puertas cerradas. Podrías abrirlas, si tan solo lo desearas. No quieres reconocerlo, parece mentira que quieras estar a merced del viento. Que prefieras quedarte dentro, donde las ilusiones son solo ilusiones, y los sueños, solo sueños.

miércoles, 20 de marzo de 2013

...se llama magia


Unos ojos vidriosos, una sonrisa torcida, un día luminoso, una leve caricia. Una atmósfera cargada de ilusión, un unicornio, o tal vez un dragón. Un velero que vuela, un hada, una sirena. Una puesta de sol en la playa, una bella noche en la montaña. Un sinfín de granos de arena, un aterciopelado cielo cubierto de estrellas. Miles de cavernas por las que poder perderse, túneles en los que esconderse. Cientos de aullidos en noches sin luna, cuando las gárgolas se apoderan de las torres oscuras. Un par de alas negras que cuelgan boca abajo, una capa de terciopelo, un collar de ajos. Truenos y relámpagos de tormenta, luces radiantes, color argenta. Árboles que se mecen al viento, que llenan con su música las tardes de invierno. Un castillo con su muralla, curtida e imbatible tras cientos de batallas. Un bosque encantado, una colina por donde correr, un lago helado. Un lujoso antifaz, para cubrir el rostro de una forma tenaz. Una capa hecha de sombras, que ondea tras de mi, con lentas ondas. Lienzos llenos de colores, que llenan el mundo como si fueran flores. Un viejo libreto, que anuncia las bellas melodías de un gran cuarteto. Una espada sangrienta, hendida en infinidad de pechos en alguna reyerta. Una enredadera que recorre un muro, un corazón de piedra, demasiado duro. Un columpio por el paso del tiempo oxidado, el balón con el que jugábamos, ya ajado. Siete bastardos escondidos, ten cuidado, pueden dar contigo. Un tren que no llega, un amante que en el andén espera. Un invierno que viene, cuando empiezan a caer los primeros copos de nieve. Nubes con formas de animales, cielos despejados, fusionados con mares.

Y tú te preguntarás ¿qué es todo este inventario? ¿Un sueño tal vez? ¿Un anuario? No podrías estar más lejos, no todo lo he vivido, no todo lo echo de menos. Te lo diré si prometes guardar el secreto. Te lo diré, aunque me metas en un aprieto. Pues bien, no se trata  de  una lista literaria. Como alguien me dijo una vez, se llama magia…

martes, 12 de marzo de 2013

La vida de Pet




Hola, me llamo Pet... Bueno así es como me llaman, realmente mi nombre es Peter, viene del inglés, es igual que "Pedro" pero mi madre se empeño en llamarme así cuando nací.
Mi vida no es un gran misterio: tenía una vida mediocre, un no sé qué que invitaba a las personas de mi alrededor a meterse conmigo, o a esperar cosas de mí que no podían ser teniendo en cuenta que soy una persona que siempre tuvo una constitución bastante pobre. Soy el más pequeño de la clase, da igual la clase o la edad; soy el más flaco, da igual que contemos a las chicas, aunque fueran anoréxicas.

Por ello, mi padre siempre pensó que era un enfermo, que no valía la pena. Para él es fácil decirlo, es fuerte y alto, además de rubio y de ojos azules. Mi opuesto por antonomasia.

 No es que no nos parezcamos en la cara o algo, es que yo con mi piel aceitunada, mi pelo negro y mis ojos marrones no puedo ni estar a su sombra...

Buen mi madre es otro caso: ella es la encargada de recordarme todos los días de mi vida, desde que tengo conciencia por lo menos, que no valgo, que soy un inútil, que no puedo estar al nivel intelectual de mi clase, que doy pena, que nunca tendré novia, que estoy loco, que tuve un amigo invisible al que nunca le puse voz por miedo a que me dijera algo que me doliera, que soy un cobarde.

Me volví prácticamente loco gracias mis padres, por culpa suya y por la de mis eternos verdugos, mis compañeros de clase, y por ello me encuentro aquí, escribiendo esta carta.

Bueno antes de continuar debo decir algunas cosas y contaros una historia. Tuve esperanza en un momento de mi vida, puede disfrutar realmente de ella, aunque fue poco tiempo y mal repartido.

Lo hice.

Tuve una novia, no me enorgullezco de mis métodos para conseguirla, pues ella estaba comprometida con otra persona, pero bueno, todo lo que uno da lo recibe.

Comencemos…

"Pet estaba solo, rodeado de compañeros de clase o junto con su familia, se sentía, como siempre se había sentido, triste. Nadie le hablaba, estaba solo, frustrado y desconfiado... No se le daba nada bien excepto una cosa, la literatura.

Era algo innato en él. Podía escribir desde una edad temprana cosas que muchos escritores envidiarían. Eso no era más que otro motivo para que lo odiaran.

Ese día con el que debe empezar esta historia en concreto era un mal día para tal don... Se concentraba en pasar desapercibido todo el tiempo posible para que las recurrentes palizas de sus compañeros disminuyeran en número y en cantidad. A sus 14 años no podía entender por qué le seguían pegando: daba igual que se cambiara de colegio, lo hacían de nuevo con o sin motivo, pero no podía pasar desapercibido en un día como aquel.

Era el día del libro, y el colegio realizaba un recital de poesía en el que los alumnos podían leer en público un poema o un cuento en cualquier momento del día, subiéndose a un escenario en el patio. Además, el departamento de Lengua los puntuaba...

Estaba seguro, sería el último y el mejor, todos tienen que oír los últimos y eso, por una vez, era lo que quería.

Durante el día leyeron varios escritos, entre ellos uno que tuvo que escribir a Jorge, el matón de la clase por excelencia, ese chico que le había amenazado una semana antes para que no saliera a leer su cuento antes o después de él.

Pero justo antes que Pet volvió a subir Jorge ante sus narices y recitó un absurdo poema de amor dedicado a una chica de nuestra clase... No entendería nadie cómo de malo era sin antes oírlo o leerlo. Para empezar, rimaba "cebollo" con "cabello" y para terminar todos se rieron a más no poder en cuanto hubo terminado.

Es ahí donde debería haberse retirado y callado para no terminar de ridiculizarle. Pero no, ese era SU día y una paliza más o menos no se lo iba a estropear.

Y ahí estaba el con un micro delante todos, le miraban, se reían por lo bajo, pero el resuelto en su tarea empezó a leer...

Conforme leía, el ruido cejaba y hasta los niños pequeños dejaron de hablar. Era una obra maestra, de principio a fin. 

Y con ello hacía estallar al propio Jorge y se ponía más rojo con cada palabra que decía, el porqué es sencillo, no era poesía barata... Es más, como cualquier entendido sabrá, la poesía en sí misma ya es barata, es una canción sin ritmo ni música, solo imita la cadencia de los cuentos y la transforma en verso siguiéndola y lo llama rima. Era un cuento, sobre una niña, sobre una mujer, sobre una madre, sobre una abuela. Sobre su infinita ternura, sobre su belleza y las formas en las que se manifestaba a lo largo de su vida. Sobre lo que es una mujer en sí misma para él. Sobre un ángel en vida, sobre una divinidad capaz de dar vida.

Al terminar de leer desde niñas hasta ancianas estaban llorando, muchos niños y hombres estaban enternecidos y con un nudo en la garganta que no les permitía hablar, así que ahí estaba Pet sin su esperada ovación...

Solo, sin nadie que lo entendiera y viendo a la gente llorar delante de él, entendió que estaba mal...  y lloró, y corrió para escapar, fue e la parte de atrás de su instituto y saltó su alta valla. Siguió corriendo en dirección a su casa aunque estuviera lejos y soliera coger el autobús de la escuela.

De camino se encontró con una joven atractiva sentada al pie de un árbol, junto a un descampado, casi vallado completamente. Era una chica joven, de su edad más o menos, una chica guapa y daba bastante pena, puesto que daba la sensación de estar triste.

Pet se había quedado mirándola fascinado. Había dejado de llorar...

-Hola, ¿Por qué llorabas?
-Yo...no...- y Pet volvió a llorar desconsoladamente.

La niña se le acercó como asustada, no entendía qué había hecho mal, no entendía porqué se había puesto a llorar ese niño... Y le tocó.

La niña se puso muy contenta de repente, bailó a su alrededor, cogió a Pet de las manos y lo hizo bailar con ella. Entraron en el descampado ya con Pet más animado y se sentaron en el césped, una cabeza junto a otra pero con sus pies en direcciones contrarias.

-¡Juguemos! Mira allí, ¿ves ese conejo?- dijo la niña con entusiasmo.
- Eso es una nube - respondió desagradable como solo podía ser Pet.
-¿Que te enseñan a ti en clase? Imagina, dale forma en tu mente, allí donde ves nubes ¿por qué no verlo? Es cosa tuya, no del señor conejo.
-Estas loca.
-¿Qué?-preguntó la niña incorporándose horrorizada.

Y Pet no pudo hacer otra cosa, solo rió, y rió durante casi diez minutos por su reacción mientras la niña volvía a la realidad.

-Me gustas- dijo inesperadamente Pet al volver al suelo mirando las nubes, y con ello se sintió realizado.
-¿Qué?, p-p-p-pero eso no es posible, ni siquiera sé tu nombre.
-Pet, encantado, ¿el tuyo es?
-Ma...
-¿Ma?, que nombre más bonito, pero ¿de donde viene?
-Es vietnamita, como mi madre...

Rieron y disfrutaron de su tarde, jugaron a palabras encadenadas, Pet aprendió algo de vietnamita incluso. Estaban fascinados, podía palparse en el ambiente ese preludio a un fuerte amor, esa forma de enamorarse que solo se da una vez en tu vida...

Estuvieron allí durante horas hasta entrada la noche. Entonces Pet se ofreció llevarla a casa y ella aceptó entre risas por lo bajo. Para sorpresa de Pet vivía junto al descampado.

Se despidieron antes de que Ma entrara, y hubo un detalle con el que Pet se sintió un poco mal al irse: la casa en la que había entrado Ma parecía abandonada.

Volvió a casa y allí parecía que no hubiera pasado nada: su padre jugando al baloncesto con algún compañero de trabajo en el patio trasero, su madre haciendo la cena… parecía todo normal, hasta que la madre sintió la puerta abrirse y a Pet subir las escaleras.

-¡Pet! Ven aquí ahora - Ordenó imponente la madre.
-¿Sí madre? - soltó con un hilillo de voz Peter desde la puerta.
-Ve a tu habitación y no salgas de ahí, ya te llevaré yo la cena. Hoy tenemos un invitado muy importante y no queremos que le causes mala impresión - acabó la madre con la parsimonia de un verdugo.
-Sí madre.

Y ahí estaba Pet de vuelta a su habitación, con la cama, un escritorio, una estantería con libros y su simple escritorio, más de lo que necesitaba. Estuvo horas frente a sus papeles tratando de describir con palabras la felicidad que sentía y que lo invadía al pensar en Ma.

Al día siguiente, se levantó temprano y bajó a desayunar y comió como nunca, con ganas, solo pensaba en volver a ver a Ma. No le importaba la más que posible y probable paliza que le tocaría hoy. Y así fue. Jorge se encargó de que su perfil izquierdo fuera irreconocible, sus profesores le riñeron sin hacer caso a los golpes que tomaban nuevas tonalidades por momentos en su cara, sobre cómo había huido el día anterior y sobre que le había descalificado por ello. Todos los profesores habían estado de a cuerdo menos la señorita Luisa, su profesora de lengua y literatura que le dijo que era algo de un nivel muy alto.

Todo eso fue rutina, para cuando salió de clases nada le importaba fue al descampado de Ma y… No estaba. No había nadie ahí, ni en la casa adyacente, Ma no estaba.

La policía lo llevó a su casa ya entrada la noche diciéndole a sus padre que lo habían encontrado solo en una acera bajo un árbol a altas horas de la noche.

No le importo la bronca ni los gritos ni los golpes, a partir de ahí no sentiría nada.


Años más tarde su cambio era visible: no era tan flaco ni tan apalizado, era más problemático, no tan depresivo. Lo cambiaron de colegio a un instituto público cuando le clavó un bolígrafo en un ojo a un compañero llamado Jorge, que según sus compañeros no le había hecho nada.

Ya a un año de entrar a la universidad, habiendo mejorado en todas las áreas, sobre todo en no apegarse a su vida y no tener miedo a los golpes o a los cuchillos de los chavales que lo acosaban, seguía con su rutina de pasar todos los sábados por el descampado antes de ir a su casa, y allí estaba ella.

Parecía mucho mayor cómo si tuviera unos 23 o 24 años en vez de los 17 que debería tener, era mayor pero era ella. Ma.

-¿Ma? De verdad, ¿eres tú? - Preguntó a la mujer bajo el árbol, junto al descampado.
-Pet, has crecido - le sonrió la chica, con los ojos rojos.
-Mira quién lo dice jajaja - decía Pet con un nudo en la garganta y sin fuerzas para estar de pie, pero aparentando.
-Me iba a casar, me prometieron desde pequeña con mi esposo, por eso desaparecí. No quería hacerte daño…

No pudo continuar. Pet la estaba besando. Era su primer beso y parecía todo un experimentado. La casa de Ma, que desde dentro no parecía nada abandonada, parecía una casa señorial británica del siglo XVIII.

Allí vio bien el anillo de la chica que tenía delante. Pet no se detuvo y siguió intimando con ella hasta que le dijo que parara, y le pidió que se fuera.

-Pero mañana volveré y al siguiente. Así hasta que me dejes hacerte feliz en vez de ese señor con el que dices que estás prometida - terminó antes de irse con una sonrisa.

Pet estaba contento, realmente feliz. Ese día y el siguiente fueron de los mejores de su vida: se medio reconcilió con su padre, no le intentaron pegar a la salida de clase ni tuvo ningún otro problema. La vida para Pet era maravillosa.

Al llegar al descampado su alma se le calló a los pies. La casa de Ma estaba quemada hasta los cimientos.

Había un señor con un sombrero de copa y un bastón, un anciano, sentado al otro lado de la acera esperando un autobús hasta que vio a Pet gritar, llorar y patalear. Se le acercó. Era como un mago y con su capa ondeando, le puso la mano a Pet en el hombro.

-¿Qué pasó chaval? ¿Algún problema?
Pet se medio recompuso para preguntarle al señor:
-¿Señor sabe usted qué ha pasado aquí?
-Pues que hace cerca de cien años esta casa se quemó, nada más pero, chaval ¿qué te pasa a ti?

Pet no contesto y corrió a un sitió que solo el conocía bien, su habitación. Allí corrió a su estantería y cogió un libro pesado que rezaba en su portada 'Vietnamita-español'. Buscó algo que no había querido hacer nunca. Buscó 'Ma' y allí estaba su respuesta, y junto a ella comenzó a escribir una carta que...”

Más o menos os imagináis cómo sigue. Ahora que lo he repasado todo, puedo escribir qué significa Ma antes de irme. Tengo algo que hacer, un trabajo para un señor que lleva todo el día una guadaña a cuestas.

Ma vendría siendo “Fantasma” en vietnamita...

Puede que no me creáis, pero esta es la historia de mi vida, y en esta carta es donde quiero poner un discreto y silencioso… fin.