Esto va dedicado a todas aquellas
personas que prometieron que siempre estarían ahí para ti, que no dejarían que
nada nos separara, y se fueron a Narnia.
¿Narnia? Sí, efectivamente. Yo creo
firmemente que el Sr Tumnus se siente tan solo desde que Lucy se fue, que busca
compañía más allá de las fronteras de su propio mundo. Para ello, rastrea a
personas aparentemente aleatorias, personas que, cuando acuden a su llamada, dejan
demasiadas cosas tras su estela. Personas que acuden como marineros a los más
cautivadores cantos de sirenas. Una vez allí, el Fauno, mediante artimañas,
tretas y triquiñuelas, logra que se queden a vivir con él. Que nunca abandonen
un mundo donde los animales hablan, hay duendes, elfos, centauros y monarcas
leales y justos. Un lugar donde todo es posible.
O eso es lo que a mí me gusta creer.
Principalmente porque la otra opción deja bastante que desear. Bipolaridad, cambios
repentinos de ambiente, estupidez, y demás síntomas de trastornos psicológicos.
Amigos de la infancia a los que dejaste de ver de la noche a la mañana. Personas que “se enamoraron perdidamente”, encontrando su mundo ideal con una persona que es todo su mundo sin que nadie más pueda entrar en él. Scouters que desaparecieron sin dar una mísera explicación. Amigos que, por mucho que quieras quedar con ellos, se empeñan en buscar excusas baratas para no hacerlo. Otros que se mudaron y nunca volviste a ver, dado que, aunque sí se molestaron en hacer nuevos amigos, no lo hicieron para conservar los antiguos. Personas que antepusieron su vida laboral a todo lo demás. Gente que se echó tanta mierda encima que ya ni si quiera eran capaces de ver todas las personas a las que le importaban.
No obstante, hay otro tipo de “secuestro fáunico”: EL PASE VIP DE NARNIA. Esto consiste en lo siguiente: Las personas que lo poseen, tienen la capacidad para viajar entre ambos mundos, aparentemente sin consecuencias. De vez en cuando pueden escapar del influjo del Fauno y vuelven a nuestro planeta, de visita, a echar un vistazo y comprobar cómo van las cosas en su ausencia. Y al acabar un período bastante corto de tiempo (al menos, para los terrícolas), regresan a los brazos de su captor. A veces, en muy contadas ocasiones, también ocurre al revés. Vives en la Tierra, pero te vas de excursión alguna vez a Narnia.
Muy pocos consiguen escapar del hechizo
de esta criatura, pero algún caso se ha dado. Esas personas a las que hace años
y años que no ves por alguna de las circunstancias previamente nombradas, y
vuelve de repente a tu vida, volviendo a formar parte de ella como antaño.
Puede que más. Aunque suele pasar por una vuelta a la normalidad de los hechos
fatídicos que lo inclinaron a llegar a la tierra gobernada por un gran león
mágico.
En fin…
yo creo que esto no puede seguir pasando. Yo digo: STOP SECUESTROS. ¿Que
qué voy a hacer al respecto? ¿No está claro? Darles una razón, algo más de lo
que el Fauno puede ofrecerles en su mundo de fantasía. Porque, si queremos,
podemos tener todos los mundos en este. Siempre y cuando logremos que las
personas que creen en la magia no huyan a un lugar donde estén demasiado lejos
como para poder convertir esta realidad en algo más.
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