viernes, 1 de marzo de 2013

Demuéstramelo


¿Qué las cosas verdaderamente importantes no se aprenden de los libros? Retíralo. ¿No? Bien, entonces demuéstramelo.

Enséñame a volar sobre un dragón. A cruzar el mundo entero en una noche, volando en una alfombra mágica. Demuéstrame que los malos no son tan malos,  que tienen motivos para ser así. Demuéstrame que todas las maldiciones se pueden romper, que siempre hay un camino por el que llegar a tu destino.

Muéstrame los misterios de un bosque mágico, danza mientras las hadas vuelan a nuestro alrededor, ayúdame a encontrar un unicornio en una noche de luna llena. Demuéstrame que hay vida más allá de la muerte. Enséñame un prado lleno de flores tras el cual se alzan varios arco iris entrelazados. Demuéstrame que hay personas por las cuales merece la pena luchar, que hay causas que merecen ser defendidas. Demuéstrame que con solo amar a alguien todo lo demás estará solucionado.

Enséñame a preparar un felix felicis, a invocar a un patronus que me defienda de todo mal. Susúrrame el nombre del viento al oído, o trata de enamorarme utilizando solamente siete palabras. Llévame más allá del Muro, donde las reglas de los hombre no sirven, y solo valen las de la Naturaleza, representada por los Antiguos Dioses.

Demuéstrame que sigue habiendo gente que lucha contra las injusticias y los corruptos que usurpan el poder. Guíame a través  de un laberinto, donde nada es como parece. Demuéstrame que hay belleza y vida donde los demás solo ven desolación y muerte.

Pero sobre todo, demuéstrame que el amor logrará superar todos los obstáculos, y que la vida tiene un verdadero final feliz. Demuéstramelo. Solo entonces te creeré. Hasta entonces, por favor, no me molestes hasta que me termine el capítulo.

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